¿EDUCACIÓN A DISTANCIA? REALIDADES Y RETOS QUE PLANTEA EL COVID-19

¿EDUCACIÓN A DISTANCIA? REALIDADES Y RETOS QUE PLANTEA EL COVID-19

El COVID-19 ha desnudado a los gobiernos poniéndolos ante una situación de crisis sin precedentes, midiendo en términos reales la capacidad de respuesta y de gobernabilidad que tienen los países más allá de los discursos. Las experiencias han hablado por sí solas, en Wuhan, epicentro del virus, la capacidad de respuesta del gobierno para atender la emergencia ha sido el mejor ejemplo de gobernabilidad en crisis, tan es así, que tras 11 semanas de cuarentena y 1 semana sin presentar nuevos contagios, la ciudad recientemente levantó el confinamiento e intenta volver a la normalidad, haciendo de conocimiento público que es posible un rebrote de la epidemia por lo que las medidas de prevención deben mantenerse.

A diferencia de China, tenemos las experiencias europeas que siendo Estados más pequeños en población y territorio no han podido controlar la pandemia en términos sanitarios y se están enfrentando actualmente a momentos muy duros, principalmente España e Italia, seguidos por Francia y Alemania. En España e Italia ha quedado evidenciado el resultado de no tomar las previsiones a tiempo para reducir los contagios y por ende las muertes por COVID-19. No obstante, pese a que la situación se ha salido de control en estos países, los gobiernos han tratado de garantizar un estado de bienestar mediante la toma de medidas de protección social y medidas económicas.

Estados Unidos, el país que aplicó el laissez-faire como respuesta al COVID-19 se encuentra liderando el número de contagios y ocupa el tercer puesto en número de muertes por el virus, actualmente están tomando medidas económicas, aunque las medidas de protección social se han hecho esperar.

Estas experiencias han sido las más significativas por el número de contagios y de muertes reportados, pero casi todos los países del mundo (a excepción de los que no han brindado datos) presentan actualmente contagios y muertes por el virus.  En medio de la caótica situación mundial existen regiones mucho más vulnerables que otras, con Estados mucho más débiles que impiden pensar en un panorama alentador.

América Latina es una de estas regiones en donde los problemas propios de cada país sumado a las medidas que han debido tomarse como consecuencia del COVID-19 les sobrepasa y aun cuando apenas empieza a aumentar la curva de contagios y muertes en la región ya existe un miedo generalizado por la ausencia de respuestas gubernamentales. Venezuela en una crisis política y económica que ya va por su séptimo año, Colombia y Perú con problemas por la incapacidad para responder por la población migrante, Bolivia con una crisis política tras el reciente golpe de Estado a Evo Morales y Ecuador ya en una crisis sanitaria por muertes producidas por el COVID-19, son algunas de las razones que hacen pensar que en la región el impacto de la pandemia no solo puede ser mucho más fuerte sino que puede ser continuo hasta que se descubra la vacuna, pues la mayoría de los países de la región tienen grandes dificultades para responder económica, sanitaria y socialmente a las necesidades de la población.

Venezuela y la rápida adopción de las medidas de prevención del COVID-19

Venezuela pese a estar en una situación económica, política y social sin precedentes ha tomado rápidamente las medidas necesarias para prevenir el contagio de COVID-19. De acuerdo con el presidente Nicolás Maduro: “En Venezuela no ha habido medidas de fuerza, en Venezuela ha habido un llamado constitucional para asumir una situación de crisis mundial y salir a buscar un objetivo colectivo nacional por la vida y la salud” y Delcy Rodríguez mencionó en una alocución televisiva el pasado 25 de marzo que autoridades de la Organización de Naciones Unidas habían indicado que las medidas tomadas por Venezuela eran las adecuadas. Hasta el momento parecen haber surtido efecto, pues las cifras oficiales de contagios y muertes aun no son demasiado altas en comparación con la tendencia mundial, pero el acatamiento de estas medidas preventivas no puede verse de forma aislada a la situación del país previa al virus, pues ha sido clave en el acatamiento de las mismas. La contracción de la economía, del consumo, la crisis de transporte, de combustible, de  efectivo, la crisis eléctrica, la caída de los salarios, la crisis sanitaria…. Todo esto contribuye a la prevención del contagio pues la gente desde antes del COVID-19 ya tenía una movilidad reducida (crisis de combustible, de transporte, de efectivo), la crisis sanitaria y la caída de los salarios ha generado una consciencia preventiva en los venezolanos residentes en el país que no pueden permitirse estar enfermos.

Si bien el virus hace que todos los esfuerzos vayan dirigidos a contener los contagios y las muertes, no dejan de ser importantes otros aspectos de la vida que con el pasar del tiempo pueden tornarse sumamente complejos como la reproducción de la vida material: alimentación y vivienda; y la educación, pues el confinamiento ha obligado a un cierre de las instituciones educativas y no existe infraestructura que permita sostener una tele-educación.

Impacto del COVID-19 en la educación

UNESCO

Si bien el tema educativo no es la principal preocupación de los gobiernos en la situación de emergencia que ha traído consigo el Coronavirus, no deja de ser importante.

De acuerdo con cifras de la UNESCO actualizadas el 7 de abril de 2020, una de las medidas adoptadas por casi la totalidad de los gobiernos para la prevención del contagio ha sido el cierre de las instituciones educativas en todos sus niveles, solo Estados Unidos, Australia y Vietnam han implementado cierres localizados, mientras que en Rusia se encuentran en vacaciones escolares; el resultado es 1.574.021.818 estudiantes afectados por estas medidas, que corresponde a un 91.3% del total de alumnos matriculados a nivel mundial.

En Sudamérica las cifras ascienden a 112.554.287 afectados. Ante esta situación de crisis educativa la sugerencia de la UNESCO ha sido (como han venido insistiendo desde principios del milenio) la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación como una herramienta que permita mantener la escolaridad desde casa. Pero es bien sabido que no todas las regiones están preparadas para asumir una escolaridad desde casa, por lo que existen peligros latentes en términos educativos: la posibilidad de que los estudiantes más pobres y migrantes abandonen el sistema educativo para siempre, la acentuación de desigualdades en términos educativos, las limitaciones de los padres para enseñar desde casa, el incremento de la violencia doméstica, un elevado costo económico para los países.

En el año 2013 la UNESCO publicó un informe con data recolectada en el año 2011 titulado Tecnología de la información y la comunicación (TIC) en la educación en América Latina y el Caribe: un análisis regional de la integración de las TIC y la preparación electrónica (si bien no es muy reciente, es el más reciente disponible por esta institución), en dicho informe se analizan distintos indicadores para evaluar la apertura a la adopción de este tipo de tecnologías con fines pedagógicos y las posibilidades técnicas de cada país y de la región.

En el informe se puede observar la disposición política y normativa que existe por parte de los países de toda la región para integrar este tipo de tecnologías en sus sistemas educativos, no obstante, parece que los esfuerzos se diluyen en la medida en que se va haciendo necesaria la concreción, es decir, su mayor fortaleza está en la abstracción del discurso y de la ley, pero a nivel operativo quedan manifiestas grandes limitaciones.

Muchos países de la región no tienen electricidad en un porcentaje importante de sus instituciones educativas de educación primaria, básica y diversificada; no tienen equipos que permitan la incorporación de estas tecnologías, no cuentan con conexión a internet, no cuentan con planes de capacitación para que los docentes puedan incorporar las TIC en el sistema educativo, a excepción de los países del Caribe que puntúan mejor en estos indicadores y Uruguay que es el ejemplo de la región en política de integración de las TIC en la educación con el plan El Ceibal, que se ha propuesto y ha conseguido con éxito brindar un ordenador personal portátil con conexión a internet gratuita desde la institución a  todos los estudiantes del sistema de educación pública en sus niveles primaria, básica y diversificada, de hecho el plan El Ceibal ya está generando alternativas para apoyar al sistema educativo durante esta contingencia por el Coronavirus.

En Perú empezaron las clases a distancia a través de radio y televisión con una frecuencia diaria, en un horario de 9:00 am a 5:00 pm atendiendo todos los niveles educativos, asimismo el Gobierno anunció que el acceso a la plataforma Aprendo en casa donde hay recursos disponibles para la enseñanza desde casa no consumirá datos en los celulares y los mensajes de texto que utilicen los docentes para comunicarse con sus estudiantes tampoco serán cobrados. En Argentina el Gobierno ha instado a la población a la utilización de la plataforma Seguimos educando donde los docentes, estudiantes y familiares encontrarán recursos digitales para dar acompañamiento pedagógico a la educación desde casa. Pero en otros países como Colombia se ha evidenciado la gran crisis educativa pues no es viable la continuidad de la educación desde casa; en Bolivia se están replanteando en calendario escolar.

Venezuela y el plan de contingencia educativo 

En Venezuela el sistema educativo ha venido en detrimento a raíz de la crisis económica, los índices de escolaridad en todos sus niveles han disminuido notablemente, actualmente son 6.866.822 estudiantes de educación inicial, primaria, secundaria básica y diversificada que se ven afectados por el cierre total de las instituciones educativas, sabemos que la vida es la prioridad y que es una medida para prevenir el contagio del virus, pero los daños colaterales son grandes, pues muchos de estos estudiantes se encuentran, producto de la crisis económica, en condiciones precarias que los hacen potencialmente vulnerables a abandonar el sistema educativo para siempre.

Se ha hablado extra-oficialmente en distintos niveles educativos de la posibilidad de continuar las clases desde casa, incluso, el presidente ha manifestado en cadena nacional que es posible que el año escolar termine desde casa como consecuencia de las medidas de prevención del contagio, pero la realidad es que el país no se encuentra preparado para tal reto.

De acuerdo con cifras gubernamentales para el año 2016 se habían distribuido 4.800.000 Canaimitas tanto a estudiantes como a docentes, no se tienen datos disponibles de cómo ha sido la distribución; según el informe de la UNESCO para el año 2010 se habían distribuido más de 2 millones de ordenadores dentro del Plan Canaima priorizando la educación primaria; tampoco se tiene información sobre cómo ha sido integrado el ordenador en el sistema educativo, esto es clave para la existencia de un plan educativo a distancia. Por otra parte están las limitaciones técnicas: muchas regiones del país siguen sufriendo racionamientos de luz continuos y prolongados, otras tienen un porcentaje de conectividad muy pequeño o nulo y quienes tienen acceso al internet deben enfrentarse a las dificultades propias de la conectividad más lenta de América Latina.

En este contexto, el Ministerio de Educación ha lanzado “Cada familia, una escuela” un programa de televisión que emite el canal del Estado (que se caracteriza por tener toda su programación con un marcado sesgo político e ideológico) y que será retransmitido por otros canales y emisoras de radio estatales en diferentes horarios,  donde docentes de distintos niveles educativos dictan clases y dan consejos e instrucciones a los padres que durante la contingencia serán los responsables.  Este programa diseñado de forma muy apresurada (el mismo 16 de marzo ya estaba saliendo al aire) tiene una duración de apenas 45 minutos, lo que equivale a 1 hora académica,  en este tiempo pretende condensar contenidos, instrucciones y actividades para todos los niveles educativos: inicial, primaria, básica, diversificada, técnica y especial. Su alcance está determinado por el servicio eléctrico, por la existencia de un televisor en casa y por la disposición y capacidad de los padres y/o representantes para guiar las actividades y para mantener un flujo comunicacional constante con los respectivos docentes. No existen  plataformas estatales digitales en la que tanto docentes, estudiantes y representantes puedan encontrar recursos, guías, herramientas pedagógicas que sirvan como ayuda para enfrentar este reto

Es posible que, dadas las condiciones, estemos enfrentando una crisis educativa sin precedentes en el país tanto en términos cuantitativos como cualitativos.


UNESCO (2013). Tecnología de la información y la comunicación (TIC) en la educación en América Latina y el Caribe: un análisis regional de la integración de las TIC y la preparación electrónica. Disponible en http://uis.unesco.org/en/topic/information-and-communication-technologies-ict


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Crissia Contreras

Crissia Contreras. Cofundador y co- director de Revista Florencia. Director de Comunicaciones en Laboratorio Estratégico  y Director General en Studio en llamas. Estudiante de Sociología en la Universidad Central de Venezuela (UCV) con interés en comunicación política.

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