DESARROLLO SOSTENIBLE DESDE LO LOCAL: UNA VENTANA AL PLANETA POST COVID-19

DESARROLLO SOSTENIBLE DESDE LO LOCAL: UNA VENTANA AL PLANETA POST COVID-19

Las instituciones Municipales y organizaciones locales como articuladores y movilizadores en pro de la sostenibilidad.

Durante más de 50 años se han experimentado Pactos Globales entorno al desarrollo sostenible[1]  y ha habido avances significativos, pero no con el impacto necesario para promover un cambio en nuestra sociedad, por lo que se espera que en este último decenio, los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS logren cambiar el paradigma, apostar a uno donde se priorice el trabajo y la implementación de políticas y programas desde el ámbito local, convirtiéndose esta esfera de poder focalizado en una herramienta fundamental, en una nueva oportunidad para actuar, en especial en las zonas menos urbanizadas y con especial enfoque en los países emergentes como un elemento de cambio, aprovechando con responsabilidad sus recursos, los cuales les permite ser protagonistas en este nuevo motor de cambio hacia la implementación local*.

Se pretende un cambio que permita ubicar la atención y campo de acción en las instituciones municipales, parroquiales, en las comunidades, en las organizaciones de base, en las asociaciones, en toda organización que promueva el desarrollo y la participación local de todos los actores, que tenga impacto en un territorio determinado.

Es deseable cambiar el sentido de las estrategias de acción globales, basándonos en las corrientes teóricas que permiten demostrar que el territorio los determine, de abajo hacia arriba. Un proceso más localizado de las sociedades es posible implementando estrategias Bottom-up para promover el desarrollo mediante el capital natural, humano, físico, financiero y social, en lo local, entendido lo local como las comunidades, asociaciones, los grupos que promuevan el desarrollo comunitario e involucren a la sociedad.

Esto no solo generará las bases para un desarrollo Step by Step en las comunidades locales del mundo, sino que aportaría a los Pactos Globales[2] una implementación local, donde la planificación ejecución y análisis de resultados estén más cercanos a la comunidad y las necesidades reales de la sociedad.

¿Cuál sería la metodología de acción aplicable en un mundo que cambia su paradigma?

Se ha demostrado que los estados que dan más competencia a sus municipios obtienen un desarrollo sostenible mucho más perdurable en el tiempo y poseen políticas exitosas, como el caso de algunas comunidades en Brasil e incluso Copenhague en Dinamarca.

Por tanto, basados en los casos de éxito, los Estados deben dar más competencia a los Municipios para el desarrollo de las ODS, brindarles una nueva estructura de acción directa, promoviendo fondos de financiación, intercambio de experiencias, visibilizando el trabajo realizado, teniendo una supervisión general del desarrollo de los ODS de manera general. Retomando el ejemplo más visible de los beneficios del desarrollo de competencias locales y desarrollo sustentable como lo es Copenhague, ha tenido un crecimiento exponencial, siendo una localidad modelo y adicional a esto y como se exponía con anterioridad, logra esto siendo miembro del pacto de los alcaldes[3] y de prestigiosas organizaciones internacionales con prioridad en el desarrollo local y políticas verdes

Los Municipios para desarrollarse a este nivel deben elaborar un plan de acción local con base en los ODS, contando con apoyo de los centros de estudios especializados, apoyo formativo del Estado e incluso de las organizaciones internacionales que estén involucradas en el proceso. Una vez identificados los objetivos, se deben divulgar, involucrar y concientizar a la sociedad, crear conciencia de qué son los ODS, cómo se debe trabajar para su desarrollo y promover que estos objetivos sean desarrollados no solo por las instituciones políticas, sino también por la comunidad organizada, donde las asociaciones asuman roles protagónicos para ejecutar proyectos que contribuyan a su cumplimiento, que la misma sociedad se organice en torno al cumplimiento de los mismos y promueva la participación y la supervisión de su cumplimiento[4].

En cuanto la variable humana, la creación de conciencia en la sociedad sobre lo que significa la sostenibilidad es muy importante, no se puede modificar el rumbo actual hacia un modelo que apueste por la sostenibilidad sin antes crear una nueva visión en torno a estos preceptos y nuevas formas de vida producto del impacto global del COVID-19, es importante que todos tengamos acceso a esta información, y hacer que los jóvenes se formen en torno a este cambio, incluyendo los debates públicos; formando una sociedad que comprenda que hay una situación y se debe actuar en conjunto para contribuir a la implementación de un sistema que apueste por la sustentabilidad, el desarrollo, el progreso y la estabilidad de la humanidad

Juventud como garantía de futuro

Todos los Pactos Globales y objetivos mundiales han demostrado que no tienen sentido si no se involucra activamente a la Juventud. Los jóvenes deben tener un rol protagónico en el desarrollo de los planes trazados, debido a que ellos son el futuro de nuestra especie y deben tener conocimiento de cómo estamos trabajando para tener el mejor futuro posible, es necesario recordar la edad poblacional, idiosincrasia y características de cultura local de cada una de las zonas donde se busque implementar estos proyectos, debido a que en las zonas con menor urbanidad la mayor parte de la población es joven, en edad productiva, y con el firme propósito de garantizar un mundo mejor.

Es menester de los gobiernos locales seguir el ejemplo de las localidades con avances locales e invitar a la juventud organizada y alentar a los no organizados a trabajar en el desarrollo y futuro de los ODS, promover espacios de participación, donde saldrán líderes que continúen con el trabajo iniciado con base en su visión generacional y continúe el ciclo de trabajo generación tras generación, ya que el desarrollo sostenible es algo que debe ser continuo y con más determinación luego de la crisis generada por la pandemia producto del coronavirus.

Podrán los territorios altamente locales ser un enclave para el desarrollo de una nueva realidad post-pandemia, mientras se conduzcan los planes y estrategias a nivel regional óptimos para el desarrollo sustentable, que a su vez traerá enriquecimiento y protección de lo cultural, una forma más humanizada de “Glocalización”

Es necesario recordar y hacer énfasis en los casos de éxito y su metodología re-aplicable y re-adaptable en otras latitudes de los países emergentes. El caso más destacable e innovador en Latinoamérica es el de São Paulo y otros municipios con zonas no urbanizadas en Brasil[5] han sido de los modelos más eficaces y aplicables por lo cual se sugiere como metodología para los casos africanos y el impacto del COVID-19 en la región.

Conexión más allá de las fronteras

Al desarrollar los ODS desde el plano territorial, entendiendo los actores municipales y organizaciones de base, es resaltante que el trabajo realizado puede ser compartido con sus homólogos en cualquier parte del mundo, debido a que son 17 objetivos generales, quizás implementado de diferente forma debido a las particularidades de cada región, pero finalmente iguales debido a su objetivo final, por lo que la vinculación internacional entre los actores locales, regionales y nacionales promueve una eficiente cooperación, creando nuevas redes entre los liderazgos locales, florecimiento y expansión de la multi-cultura y si son canalizados de buena forma, teniendo en cuenta el objetivo en común: el desarrollo sostenible, podremos apostar a un planeta con mayores índices de  interconexión, superando barreras impuestas entre las culturas.

Metodologías sugeridas para la implementación y seguimiento de una gerencia municipal eficiente en consonancia con los ODS

Al igual que cualquier  movimiento o estrategia en pro del desarrollo y futuro del planeta existen innumerables proyectos que incluyen como principal motor los ODS, en esta oportunidad resulta sumamente útil destacar  por su alta probabilidad de replicación y adaptabilidad el “Mándala de los ODS” que consiste en una estrategia desarrollada por la Confederación de Municipios de Brasil, es una de las muchas herramientas que United Cities and Local Governments (CGLU) ha utilizado recientemente en las sesiones de aprendizaje y que ha sido de importancia para asociaciones nacionales de dicho país, siendo un ejemplo de cómo en medio de la municipalidad se puede cambiar la implementación del proceso de la forma tradicional, a una forma más equilibrada y llana y en consonancia con la 4.ª revolución industrial y la nueva visión de la sociedad mundial

Otro proceso local de gran envergadura e interés para los objetivos deseables en el continente europeo es desarrollado por las Asociaciones de Distritos (LKT), Ciudades (DST) y Municipios Alemanes (DSGB) en conjunto con la Fundación Bertelsmann y el Ministerio de Investigación Territorial (BBSR)[6]. En este método, a diferencia del Mándala aplicado por los sudamericanos; los 17 ODS funcionan como punto de partida en todos los elementos e indicadores a aplicar y evaluar. Formalmente, cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible cuentan con tres o cuatro indicadores asignados, todo esto derivado de un proceso analítico que usa un enfoque sistemático y múlti-nivel. Esto es posible de aplicar mientras la mayoría de los indicadores mantengan una base de datos municipales actualizada periódicamente, traduciéndose la disponibilidad de información y el acceso a datos de estas gestiones municipales como una ventaja para el benchmarking y clustering según las características y necesidades locales. A pesar de esto, no todos los indicadores que emplean están basados en los datos recogidos directamente en los municipios, a través del proceso de monitoreo municipal, aproximadamente un 10% de los indicadores requieren data de los centros de estadística nacional o regional de las naciones en que son aplicados.

Estos indicadores locales impulsados y respaldados por datos nacionales, facilitan el alineamiento con los indicadores predeterminados de los ODS y permiten comparar los esfuerzos de las diferentes regiones, tomando en cuenta sus costumbres y necesidades, generando políticas públicas no solo más humanas, aplicables a las diversas comunidades, sustentables y perdurables

El Mandala es una herramienta innovadora en su estilo, pero es menester recordar que, a pesar de ser la recomendada en este pequeño estudio, por su elevado grado de efectividad, no es la única metodología para hacer seguimiento al proceso de localización y municipalización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero sí una herramienta que con la adaptación al medio geográfico, densidad poblacional y culturas, puede ser aplicado con una alta esperanza de efectividad.

Conclusión

Así como establece una de las aspiraciones de los ODS, es posible que el Planeta pueda prosperar, basado en un crecimiento inclusivo y con desarrollo sostenible. El escenario global dejado por la reciente pandemia del COVID-19 abre no solo una ventana, sino la puerta a la nueva forma de hacer las cosas en el mundo entero, abre la posibilidad para reducir la brecha que masifica las posibilidades de las naciones, en la actualidad y en el futuro cercano, este enfoque será de manera más notoria puesta en los municipios y en las organizaciones de trabajo más cercanas  a la población  y sus necesidades.

A pesar de que en muchos países emergentes las cifras no son las más óptimas, arrojan un resultado claro: los países emergentes quieren y pueden evolucionar y entendiendo no solo su cultura, geografía y etnografía no es suficiente, es por ello que los ODS son elementos claves para llevar finalmente mejoras y herramientas al continente

Al analizar los casos de éxito y la manera en que se han llevado  metodologías de aplicación de los ODS en otros países del mundo, queda claro que en zonas hostiles, con un índice elevado de inestabilidad, puede conseguirse un óptimo desarrollo y aplicación de los ODS tal y como lo realizó Brasil con su método innovador del “mándala de los ODS”, generando resultados efectivos y tangibles con su metodología que  transformándolo y adaptándolo a las diferentes realidades, puede ser una herramienta poderosa y útil para la transformación del continente adaptándose finalmente a la cuarta revolución industrial con todo lo que conlleva la era tecnológica y finalmente generando posibilidades de desarrollo sustentable post-pandemia.

Es necesario no dejar de lado el principal capital que tiene cualquier municipalidad: El capital humano, en especial la juventud, en sus manos está una correcta gestión y un desarrollo amigable de todas las políticas y estrategias que se vislumbran y serán la tendencia imperante a nivel mundial al finalizar la pandemia, finalmente, el planeta está en jaque, y está en manos de cada continente, organización, municipio y comunidad organizada, ser parte del cambio que hará de este un planeta sostenible.


[1] Pactos a destacar: Estocolmo 1972, Wageningen 1976, Brundtland 1983-1987, Rio 1992 New York 1992, Kyoto 1998, New Yorkt 2000, Johanesburgo 2002, Río 20, etc.

*Importante para ello las cifras emitidas por la OMC y las oficinas locales de desarrollo de los ODS

[2] Pactos en materia ambiental. Coaliciones estratégicas como el pacto de los alcaldes, etc

[3] Información en su Site Oficial, donde ofrecen  recopilación de resultados: https://www.pactodelosalcaldes.eu/planes-y-acciones/resultados.html

[4] Esto en el continente africano debe llevar una metodología enfocada en tradiciones y costumbres locales, de mano de las NGOs e Instituciones Internacionales que hacen vida en el continente, demostrando así la importancia de involucrar de manera real a la población,

[5] The World Organization of United Cities and Local Governments. Midiendo la agenda global en los municipios: El “Mandala ODS”. Disponible en: https://www.uclg.org/sites/default/files/el_mandala_ods.pdf

[6] The World Organization of United Cities and Local Governments. Midiendo la agenda global en los municipios: El “Mandala ODS”. P.8

Rosmel Rodríguez

Asesor político en la Câmara Municipal de Marco de Canaveses. Politólogo (UCV), con Magíster en Marketing y Comunicación Política (CESCOMPOL) y MBA (EUDE). Con estudios de post-grado en Desarrollo Sostenible (Cambridge) y Políticas Públicas (LSE).

Un comentario en «DESARROLLO SOSTENIBLE DESDE LO LOCAL: UNA VENTANA AL PLANETA POST COVID-19»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir este