DEL ESPERPENTO AL EJERCITO DE LA RESISTENCIA DEL SEÑOR

DEL ESPERPENTO AL EJERCITO DE LA RESISTENCIA DEL SEÑOR

Simon tenía 9 años cuando sostuvo un machete por primera vez y fue obligado a decapitar a su vecina, a quien había conocido toda su vida, bajo la amenaza de que si no lo hacía, lo matarían a él. 

James tenía 10 cuando mató por primera vez. Su víctima fue su madre, a quien se vio obligado a quitarle la vida mientras un rifle apuntaba su cabeza. “Tu vida o la de ella”, le repetían unos hombres uniformados. 

Patricia fue capturada a los 10 años y dada en matrimonio a uno de sus secuestradores recién cumplidos los 13. A los 14 tuvo a su primer hijo Patrick. 

Esto no es ficción. Es lo que está ocurriendo actualmente en Uganda, donde una guerrilla militante que se rige por un cristianismo extremista azota al país africano desde hace poco más de 30 años. 

El Ejército de la Resistencia del Señor (LRA por sus siglas en inglés: Lord’s Resistance Army) surgió en 1987, cuando su líder Joseph Kony se declaró médium espiritual, arguyó recibir mensajes de Dios que lo exhortaban a establecer un Estado teocrático fundado en los Diez Mandamientos de la Biblia y en la tradición acholi. El LRA consiguió gran apoyo en la década de los 90 por parte del pueblo acholi, quienes querían restablecer su antiguo poder tradicional. 

Para entender un poco mejor cómo y por qué el LRA obtuvo tanta popularidad, es necesario conocer un poco más la historia de Uganda. Ya desde los años 70, Uganda es escenario de un inestable poder político y económico, consecuencia de gobiernos totalitarios cuyas estrategias se basaron en el rompimiento de las relaciones con empresarios asiáticos, especialmente hindúes y chinos, quienes manejaban el 98% del sector industrial y comercial de Uganda; y la expropiación y nacionalización de empresas privadas. Este último movimiento hundió la economía ugandesa, llevando al país a la pobreza en la que hoy día se encuentra. Además de todo esto, se hacía latente una lucha tribal entre las etnias baganda, acholi y lango, predominantes de la región norteña. 

Tras el genocidio acholi ocurrido a principios de los años 70, esta tribu -quienes representan el 4% de la población ugandesa- se rebeló y, desde entonces, ha buscado justicia. Por ello, cuando el LRA emerge como representación de dicha etnia, este fue aplaudido por el pueblo acholi puesto era la reivindicación que tanto esperaban.

Sin embargo, el panorama se complicó a partir de 1987, cuando el LRA, ahora fortalecido y altamente armado, muta y comienza a acudir a estrategias terroristas como ataques sorpresa cuyo objetivo era la población civil. Todo esto con la intención de probar que el gobierno no era capaz de defender a sus ciudadanos. Cabe destacar que desde su creación ya practicaban el reclutamiento forzoso de niños. Durante los siguientes años, el LRA se hizo conocer por sus constantes ataques a aldeas (incluso aldeas acholi), de las cuales se abastecían de alimentos y secuestraban a los niños y niñas que allí vivían para ser usados como niños soldados. 

Desde entonces, los acholi, antes simpatizantes del LRA, desarrollaron un gran sentimiento de ira y desprecio hacia este ejército. La cantidad de atrocidades del LRA son incontables y están catalogadas como crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional (CPI). De hecho, Joseph Kony es el criminal africano más buscado en el mundo por el CPI1

Por el mismo lado, los niños que el LRA recluta para convertir en soldados son, en su mayoría, acholi, en un intento de intimidar a su propio grupo étnico. Además de adoctrinarlos en contra de las otras etnias del sur, rivalidad que se ha mantenido desde la independencia de Uganda, el LRA se caracteriza por torturar a aquellos que intentan rebelarse o escapar a través de mutilaciones de labios, orejas y narices u obligándolos a dormir con cadáveres. También destacan las excesivas violaciones sexuales a las cuales están expuestas las niñas una vez que alcanzan la adolescencia, obligándolas a casarse con los comandantes y a tener sus hijos que, más adelante, formarán parte de las filas armadas. 

Se calcula que el LRA ha secuestrado un total de 300.000 niños desde sus inicios2, mutilado a 100.000 personas y provocado la existencia de 416.000 desplazados internos y 26.000 refugiados3. Muchas fuentes afirman que la mayor parte del LRA está formado por niños soldados4

En una entrevista sostenida con Grace Akallo5, una ex niña soldado, quien fue secuestrada a los 15 años de edad por el LRA, comenta que Joseph Kony utilizaba “el espíritu” para lavarles el cerebro a los niños soldados: “solían untarnos con aceite de nuez de karité para protegernos… Luego hay un ritual. Nos decían que si hacíamos algo estábamos muertos; que si pensábamos en escapar, estábamos muertos, porque ellos ya sabían lo que nosotros pensábamos.”6 

El líder rebelde ugandés Joseph Kony hace una aparición rara, tomada por Adam Pletts en 2006. / Getty images

Uno de los métodos de iniciación utilizados por Kony y sus secuaces es hacerlos beber esta “poción mágica”, la cual se supone le da poderes a Kony para escuchar los pensamientos de los niños secuestrados. De esta manera, los mantenía bajo la amenaza de que si llegaban siquiera a pensar en escapar, él lo sabría y los mataría. Otra forma de iniciarlos –de hecho, la más común –era obligarlos a matar a un familiar o a un vecino. Esta última tiene una doble intención: la primera manipular la mente del niño, puesto que matar a otra persona genera un efecto traumático para que este se sienta culpable y se identifique con la facción; en segundo lugar, la idea de asesinar a una persona que ellos conozcan genera un imperante lazo de alineación con los beligerantes, puesto que la comunidad -su comunidad- los repudiará incluso si estos logran escapar. La idea es crear un sentimiento tan fuerte de culpa y complicidad que les impida no solo volver a la vida que solían tener antes, sino también identificarse como parte de ella. 

Se estima que Kony tiene entre 50-60 esposas7: niñas que son capturadas y obligadas a casarse con el líder del LRA o con alguno de sus comandantes –un mero eufemismo para esclavitud sexual.8 “En 1996 Kony me dijo que era su esposa. Temí que me mataría si me negaba. Yo no estaba preparada para ser una esposa a esa temprana edad, fue difícil y muy doloroso. Grité, pero no había manera de salir. Tuve mi primer hijo en enero de 1997 (…) en 1999 tuve otro bebé con él.”9 Muchas veces, incluso, si el rebelde al que fueron obligadas a unirse en casamiento muere, la niña pasa por un rito de limpieza para luego ser obligada a casarse con otro. 

Sin embargo, el fenómeno del niño soldado en Uganda no es exclusivo del LRA. Se tiene información de que Yoweri Museveni (actual presidente) hace uso de niños soldados desde la década de los 80 (entre 2.000 a 3.000 niños)10. Uno de los argumentos usados por el gobierno para justificar la abducción de estos niños es que se encontraban en situación de calle, huérfanos y sin educación. 

Una de las particularidades del niño soldado en Uganda vigente hoy día es la existencia de los llamados “viajeros nocturnos” o “caminantes nocturnos” (“night commuters” o “night walkers” en inglés). Se trata de alrededor de 40.000 niños que recorren una larga distancia todas las noches en busca de protección; abandonan sus hogares en los campamentos y se trasladan a iglesias, paradas de autobuses, hospitales y otros lugares que consideran seguros, con la intención de evitar ser capturados por el LRA. A pesar de ser un recorrido peligroso, estos niños han encontrado en esta desesperada estrategia, seguir libres y poder continuar sus estudios escolares. 

Mientras tú lees este artículo, miles de niños están desplazándose en este preciso instante sin parar, en espera de encontrar un lugar que les sirva de refugio aunque sea por esta noche. Al fin y al cabo, mañana será otro día. 


Notas

1 Hoja informativa de Joseph Kony de la Corte Penal Internacional disponible en: https://www.icc-cpi.int/CaseInformationSheets/KonyEtAlEng.pdf 

2 Datos tomados de Uganda: Child soldiers at centre of mounting humanitarian crisis. Versión digital: http://www.un.org/events/tenstories/06/story.asp?storyID=100 

3 Datos tomados de El Ejército de Resistencia del Señor y la región de África central. Versión digital: http://childrenandarmedconflict.un.org/es/conflictos/el-ejercito-de-resistencia-del-senor-y-la-region-de-afri ca-central/ 

4 MCDONELL, Faith; Grace Akallo. Ob. Cit., p.31 

5 Grace Akallo es la autora de su biografía de 2007 Girl Soldier: A Story of Hope for Northern Uganda’s Children y protagonista en el documental Grace, Milly, Lucy… Child Soldiers.

6 BROWN, Dennin. “In 2006, a former child soldier from Uganda urged senator Obama to help the Stolen Children of Uganda”. Versión digital: http://www.washingtonpost.com/blogs/local/wp/2014/03/24/in-2006-a-former-child-soldier-from-uganda-urged-senator-obama-to-help-the-stolen-children-of-uganda/ (Traducción no oficial)

7 Datos tomados de PORTER, Danny. “8 things you didn’t know about Joseph Kony”. Versión digital: http://invisiblechildren.com/blog/2013/10/28/8-things-you-didnt-know-about-joseph-kony/

8 Se tiene información de una niña que luego de ser capturada a los 10 años, fue entregada como esposa a Kony, puesto que debido a su edad se presumió que era virgen y “las vírgenes son dadas a Kony”. HOWDEN, Daniel. “Raped then married to Joseph Kony before she was even 11”. Versión digital: http://www.sunshinecoastdaily.com.au/news/raped-then-married-joseph-kony-she-was-even-11/1686457/

9 Testimonio de Lilly Atong, quien fue secuestrada por el LRA a los 10 años de edad en 1991. Cuando Kony la hizo su esposa tenía 15 años de edad. En 2005 logró escapar con dos de sus tres hijos que tuvo con este señor de la guerra. “UGANDA: Lilly Atong, ‘I was Joseph Kony’s wife’”. Versión digital: http://www.irinnews.org/report/84837/uganda-lilly-atong-i-was-joseph-kony-s-wife

10 Cifras tomadas de Tribunal de infancia denuncia el genocidio de los niños soldados. Versión digital: http://www.kaosenlared.net/america-latina/al2/haiti/item/8052-tribunal-de-infancia-denuncia-el-genocidio de-los-ni%C3%B1os-soldados-en-el-congo.html

Aixa Norely Vivas Barrios

Historiadora de la Universidad Central de Venezuela, mención Universal, con especialización en Historia Contemporánea de África de la Universidad de São Paulo. Autora del libro titulado Niño soldado: Fotohistoria de una infancia interrumpida (Casos del África Subsahariana), publicado en 2018.

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