EL TIPO DE CAMBIO IMPLÍCITO Y SU DISTANCIAMIENTO DEL DOLAR OFICIAL Y PARALELO EN VENEZUELA

EL TIPO DE CAMBIO IMPLÍCITO Y SU DISTANCIAMIENTO DEL DOLAR OFICIAL Y PARALELO EN VENEZUELA

Del 30/12/2019 al 04/01/2020 y del 06/01/2020 al 11/01/2020 la cotización del dólar paralelo en Venezuela, se incrementó más de 40% luego de haberse mantenido estable a menos de Bs. 50.000 por dólar.

Para algunos “expertos” esta corrida alcista del tipo de cambio se debe, principalmente, a los niveles de liquidez monetaria sin respaldo inyectados a la economía nacional durante el mes de diciembre de 2019 para cubrir gastos de la Administración Pública correspondientes, por una parte, al pago de salarios, pensiones y bonos sociales del Carnet de la Patria (cada vez más devaluados), y, por la otra, al pago de aguinaldos (a través de bolívares anclados a la emisión virtual de ½ Petro que se otorgó como ensayo a alrededor de 8 millones de personas).

Según este criterio, si hay muchos bolívares en circulación y poca oferta de divisas que lo respalde, la paridad del tipo de cambio bolívares por dólar (Bs/US$) sube. y eso explicaría la volatilidad cambiaria junto al alza de los precios de principios de enero.

De hecho, según la data del Banco Central de Venezuela (BCV) se pueden apreciar dos cuestiones fundamentales: primero, en la semana del 29/12/2019 hasta el 03/01/2020, el circulante monetario (M1) experimentó un aumento del 36,8%. En segundo lugar, en ese mismo período, las reservas internacionales se redujeron a US$ $6.628 millones, el nivel más bajo desde enero de 1975, cuando las reservas se ubicaron en US$ 6.031 millones.

En ese sentido, se puede denotar claramente que la tasa de cambio en el mercado paralelo de Venezuela reflejó el aumento del circulante (M1) y la disminución de las reservas internacionales. Sumado a la situación política, donde las expectativas de mercado y el factor especulativo que no se pueden descartar.

El tipo de cambio “implícito” y su distanciamiento del dólar oficial y paralelo

El cálculo del tipo de cambio “implícito” (TCI) –o también denominado dólar “implícito” – se utiliza como un indicador de referencia para saber cuál es la relación existente entre la cantidad de dinero disponible en la economía (liquidez monetaria o “M2”) y el nivel de reservas internacionales (RRII) para un momento determinado. No obstante, dicho indicador suele ser utilizado cuando existe una oferta clara y transparente de divisas que se ofertan en el mercado cambiario, eso, con el objetivo de saber cuál sería una tasa de cambio razonable para estimar o sincerar las operaciones cambiarias del momento.

En el caso venezolano, según los datos del BCV, para el 03/01/2020, el TCI, se ubicaba alrededor de los Bs/US$ 6.000. Pero, como se dijo al principio, el TCI es usado comúnmente para determinar cuál es la relación existente entre cantidad de dinero en circulación y el nivel de RRII para un momento determinado, por lo que es  obtenido de la razón entre M2 y las RRII que respaldan –en teoría– a los bolívares en circulación o, lo que es lo mismo, la cantidad de bolívares en circulación por cada dólar de reserva internacional, el cual se representa de la siguiente forma:

Ahora bien, para evitar posibles equívocos, en el cálculo del TCI, no se usará el M2, más bien, en su lugar, se usará el circulante monetario (M1) que comprende: monedas y billetes en poder del público, depósitos a la vista y depósitos de ahorros transferibles. Es decir, el dinero que es movible a través de tarjetas de débitos para su retiro en efectivo o realizar transferencia en cualquier momento. En tal sentido, la formula sería la siguiente:

Incorporando datos en la formula tenemos que:

Ese sería el resultado que le correspondería al cálculo del tipo de cambio “implícito” para el 03/01/2020. Sin embargo, el resultado dista mucho de las cotizaciones que indican el dólar oficial (Bs/US$ 67.213,99[i]) y el dólar paralelo (Bs/US$ 83.273,94[ii]).

Todo eso lleva a la siguiente interrogante: ¿por qué ocurre ese distanciamiento entre el dólar “implícito”, el dólar oficial y el dólar paralelo?

La repuesta principal se encuentra en la escasez de dólares que enfrenta la economía venezolana, y un principio de escasez establece que si un bien es escaso es objeto de especulación y, por tanto, su precio de cambio tiende a subir por encima de su costo y, viceversa, si es abundante su precio de cambio tiende a bajar y no existe la necesidad de especular, salvo algunas excepciones.

En la actualidad, Venezuela no cuenta con la suficiente liquidez monetaria en dólares para cubrir la demanda interna de divisas y financiar su gasto público manteniendo estable la paridad cambiaria Bs/US$. Y aquí es donde entra el tema especulativo y las expectativas de los agentes económicos sobre el futuro de las variables económicas y de la situación política.

Es decir, si no hay suficiente oferta de dólares en relación a su demanda para reactivar la economía nacional ¿qué se puede esperar en relación al precio del dólar? Pues que suba y que los agentes económicos tanto externos como internos, empiecen a especular con el precio del dólar. Qué es exactamente lo que está ocurriendo en Venezuela; en otras palabras, especulación con la escasez de todo tipo de mercancías, incluyendo al dólar.

En tales circunstancias, usar el TCI como referencia para saber cuál sería una tasa de cambio razonable (Bs/US$) no tiene ningún sentido, pues no existe ninguna relación entre el TCI con el cambio que se negocia formalmente a través de las mesas de cambios autorizadas por el BCV y el cambio que se negocia informalmente a través del paralelo.

Caída de las reservas internacionales y aumento desproporcionado del circulante en bolívares

En el gráfico 1 y 2, se pueden detallar comparativamente dos cosas interesantes: el 29/11/2019 el M1 presentaba un nivel de Bs. 32,7202 billones, pero el 03/01/2020 había subido a Bs. 44,7630 billones.

La segunda cifra es 1,36 veces mayor que la primera, lo cual indica que, en tan solo seis semanas, el aumento del M1 ha sido del 36,8%. Sin embargo, durante ese mismo período, las RRII no crecieron, sino que, por el contrario, se redujeron a US$ $6.628 millones, el nivel más bajo desde enero de 1975, cuando las reservas se ubicaron en US$ 6.031 millones.

Si Venezuela posee actualmente escasas RRII y una caída acumulada del Producto Interno Bruto (PIB) cercana al 70% desde 2013, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), es evidente que, cuando el gobierno –a través del BCV– emite dinero inorgánico ampliando la base monetaria para cubrir todo tipo de gasto, hace que la moneda local, el bolívar, pierda constantemente su valor, provocando dos efectos importantes: por una parte, que los precios de las demás mercancías que expresan su valor en el bolívar eleven su precio y, por otro lado, el uso cada vez más corriente y generalizado del dólar como medio de pago y activo de refugio.

Esos bolívares o “Petros” que son lanzados a la circulación de la economía y recibidos por los hogares que cobran salarios, pensiones y los bonos sociales del Carnet de la Patria, son gastados en el mercado de bienes y servicios y retornan a las empresas, que luego hacen compras de dólares para importar, reponer inventarios y ahorrar parte de sus ganancias, presionando  hacia arriba el precio del dólar y depreciando al bolívar. Porque si no existiesen tantos bolívares circulando en la economía no hubiese forma de que se produjera una inflación acumulada de 7.374,4% en el 2019[iii] y un alza del 82,2% de la cotización del dólar paralelo en las primeras dos semanas de enero 2020.

Gráfico 1. Relación entre M1 y las RRII de la semana del 29/11/2019 hasta 03/01/2020

 

Tal como se puede observar en el gráfico precedente, la disminución de las RRII en relación al aumento del M1 es clara y notable.

Sin embargo, para un período más largo de tiempo y que comprende desde la semana del 17/08/2018 al 03/01/2020, se puede mostrar algo más interesante aún: para el 17/08/2018, (ver gráfico 2), el M1 se hallaba en Bs. 0,0449 billones y para el 03/01/2020 se ubicó en Bs. 44,7630 billones. La segunda cifra es 996,94 veces superior que la primera, lo que muestra que el aumento del M1 en menos de dos años ha sido de 99.594,8%.

Gráfico 2. Relación entre M1 y las RRII de la semana del 17/08/2018 hasta 03/01/2020.

Ese aumento desmedido de 99.594,8% del M1, en tan corto tiempo y sin planificación alguna de la economía, evidencian las consecuencias inmediatas que ocasiona la excesiva emisión monetaria sobre los precios de las mercancías en circulación en condiciones de escasez. Dicha situación hace entrever que, hasta los momentos, el gobierno –vía BCV– no cuenta con otro plan u opción que no sea la de continuar con su proceso imparable de monetización del déficit fiscal a costa de provocar una mayor inflación con un dinero que no se corresponde con el crecimiento del PIB y de las RRII.

Consideraciones finales

Para el caso específico de Venezuela, las principales variables que explican la volatilidad del tipo de cambio son: por una parte, el comportamiento del circulante y, por la otra, de las reservas internacionales. El circulante monetario no es otra cosa que la cantidad de bolívares que circulan en la economía y las reservas internacionales expresan, fundamentalmente, la capacidad de ahorro en divisas con las que cuenta un país en un determinado momento, bien sea para honrar pagos de deuda externa y sus intereses, hacer importaciones o respaldar el valor de la moneda local.

Las variaciones en el tipo de cambio son sumamente sensibles a las variaciones del circulante monetario y de las reservas internacionales. Esto indica que la variación del valor del bolívar con respecto al dólar está estrechamente vinculada a la cantidad de bolívares que circulan en la economía y a la cantidad de divisas que se pueda ofrecer en el mercado cambiario como contrapartida, en la medida que haya mayor cantidad de bolívares y menores divisas para ofertar como contrapartida el dólar tenderá a subir, y viceversa.

Hasta este punto es claro ver la relación entre el circulante monetario, las reservas internacionales, el tipo de cambio y la inflación: en la medida que la primera variable aumenta las variaciones en el tipo de cambio Bs/US$ y la inflación estará sumamente vinculada a la oferta de divisas disponible, mientras que la oferta de divisas depende de las exportaciones del país.

Por otro lado, no hay que perder de vista que la emisión monetaria que no se corresponda con el crecimiento de la economía real es inflacionaria. En el caso venezolano, si no existiese emisión monetaria tan elevada y frecuente, no hubiese forma de que se produjera una inflación acumulada de 7.374,4% en el 2019 y un alza del 82,2% de la cotización del dólar paralelo en las primeras dos semanas de enero 2020. Ahora bien, una emisión monetaria del 36,8% (en solo seis semanas) y un 99.594,8% (en menos de dos años) son sumamente excesivos y es lo que explica, en parte, la actual crisis cambiaria y la inestabilidad de los precios en el país.

 

Notas

[i] Cifra del lunes 13/01/2020 a las 10 am. BCV.

[ii] Cifra  del lunes 13/01/2020 a las 10 am. Página web DolarToday.

[iii] Según datos de datos de la Asamblea Nacional, enero de 2020. Disponible en: http://www.bancaynegocios.com/inflacion-acumulada-de-2019-en-venezuela-fue-de-7-3744-segun-asamablea-nacional/

 


(Jhon Caicedo). Licenciado en Economía por la Universidad Central “Marta Abreu” de las Villas, Santa Clara, Cuba. Diplomado en Planificación y Finanzas Públicas en la Escuela Venezolana de Planificación (EVP). Candidato a Especialista en Finanzas por la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR).


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